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La vagina es como tu boca, siempre está húmeda, y ello no significa que estés excitada sexualmente, sino que este tejido femenino —que conecta tu útero con tus genitales externos— debe estar humedecida para protegerse, lo mismo pasa con la vagina y el flujo vaginal.
Si tu vagina estuviera seca estaría en riesgo de enfermarse con virus, hongos, bacterias e incluso parásitos que estén en tu ropa íntima, los baños públicos y los penes o dedos de tu pareja o parejas.
¿Imagina que no tuvieras saliva? Sería muy lamentable para tu salud, pues lo mismo ocurre con la humedad de tu vagina.
La humedad de tu vagina no es la misma día tras día, pues los cambios hormonales (que vienen con la menstruación, el embarazo o la menopausia), tu alimentación, la excitación, el uso de medicamentos (como los antibióticos), el mal manejo del estrés y el tipo de ropa íntima que usas (los panties de algodón son lo mejor), así como tu edad, son factores que modifican la cantidad de flujo vaginal que tienes.
Además, todas las mujeres son diferentes, por eso no es lo mismo el flujo que tengas al principio de tu ciclo menstrual que al final, tampoco será lo mismo si tienes 15 años o 30. Por eso ¿Cuánto flujo es correcto o normal? todos, todos son correctos y normales.
La lubricación de la vagina se potencialidad cuando la mujer está excitada mentalmente. Sí, no se trata de estar pegados en el clítoris como un timbre, sino que hay que estimular el cerebro para que éste mande señales a dos tipos de glándulas que incrementarán la cantidad de humedad en la vagina y, por tanto, será posible y placentera la penetración.
Las glándulas de Bartolini son responsables de lubricar tu vagina durante la excitación sexual. Por eso, si tus glándulas son pequeñas tendrás menor cantidad de fluido, por el contrario, aquellas mujeres con un tamaño un poco mayor, secretarán más flujo.
Las glándulas de Bartolini son dos y están localizadas en tu entrada vaginal, una al lado derecho y la otra al lado izquierdo. Además, hay otras glándulas llamadas de Skene que son las responsables de lo que los sexólogos llaman: eyaculación femenina.
Te explico, cuando la mujer está completamente excitada y sus orgasmos son intensos, pueden emitir un tipo de fluido (no es orina ni flujo lubricante) que expulsa gracias a las glándulas Skene que se localizan justo abajo de la uretra (por donde orinas) y el fluido sale del cuerpo femenino, por eso se denomina eyaculación femenina.
A pesar de la protección que le da la humedad a tu vagina, ésta puede enfermarse y hay señales que debes observar. Tu flujo cambiará de color, puede ser rojizo, verdoso, amarillo o blanco (como leche cortada), además estará acompañado de comezón, dolor al orinar e incluso mal olor.
Con o sin contacto sexual puedes tener una infección vaginal que altere no solo tu flujo, sino también la estructura de las paredes vaginales y si no es tratada a tiempo pueden tener un impacto negativo en tus ovarios y trompas de Falopio.
Por Guadalupe Camacho, @Lupichick, periodista y académica mexicana