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Entre todos los temas de la sexualidad uno de los que más mitos y estigmas tiene es el tema de las enfermedades de transmisión sexual o ETS. Hoy vamos a hablar de cuáles son las enfermedades de transmisión sexual y cómo podemos cuidarnos para prevenirlas.
Quizá has escuchado las dos versiones: infecciones de transmisión sexual y enfermedades de transmisión sexual, ¿crees que son lo mismo?
Pues la verdad es que no, y justamente, la diferencia está en una sola palabra: infección y enfermedad, mira:
Para que quede un poquito más claro te damos un ejemplo: puedes tener VPH (Virus del Papiloma Humano) y no presentar síntomas o incluso tenerlo y nunca darte cuenta; pero si es de un tipo más agresivo de VPH, este no se detecta a tiempo, ni se trata, puede evolucionar a lesiones precancerosas o incluso cáncer cervicouterino, es en este punto donde la infección de VPH se convierte en una enfermedad.
– Si quieres entender un poco más a fondo del VPH puedes leer este blog sobre el VPH en la mujer.
En el caso del VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana), sucede lo mismo. Puedes contraer el virus y no presentar síntomas. Si se detecta a tiempo y se trata difícilmente evolucionará; pero si no se detecta podrá seguir desarrollándose hasta convertirse en el Síndrome de Inmunodeficiencia Humana (SIDA), y aquí se vuelve una ETS con mayor posibilidad de complicaciones.
Por eso es clave hablar de detección temprana, porque una ITS diagnosticada a tiempo se trata, se controla y se evita que evolucione a enfermedad.
Ahora que ya entendimos la diferencia vamos a hablar de cuáles son algunas de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes:
Todas ellas pueden estar presentes sin dar señales al inicio, recuérdalo nuevamente: la prevención es la clave.
Aquí viene lo más importante: la prevención. Cuidarte, informarte y tomar decisiones conscientes puede ayudarte a prevenir las infecciones de transmisión sexual y en dado caso, su evolución a enfermedades. Acá te dejamos algunos tips para prevenirlas:
Lo primero es entender que le puede pasar a cualquiera que tenga vida sexual activa y que incluso son más comunes de lo que pensamos. Lo segundo: no te preocupes, ocúpate y trátala a tiempo.
El objetivo es detectar a tiempo para tratar, evitar que se desarrollen o se compliquen y también cortar la cadena de transmisión.
Cuidar de tu salud sexual no tiene que ser un tema tabú, muy por el contrario, debe ser un hábito y parte de tu rutina de autocuidado, como cuidar tu carita o ir al dentista. Hacerse pruebas, usar condón, vacunarse y hablar sin pena con las parejas sexuales son actos de cuidado y amor propio.
Recuerda: una ITS nunca define quién eres. Lo que sí marca la diferencia es cómo eliges cuidarte y atenderte a tiempo.
Así que ya lo sabes… las ITS y las ETS no son lo mismo. Una infección puede no dar síntomas, pero con prevención, pruebas regulares, detección, y tratamiento oportuno no se desarrollará como enfermedad con más síntomas y posibles complicaciones.
Así que ya lo sabes… hazte tus pruebas de detección de ITS regularmente (incluyendo colpo y papanicolaou anual) y, sobre todo, recuerda que el sexo protegido también puede ser libre, divertido y saludable. Puedes agendar tus pruebas de detección de infecciones de transmisión sexual en Fundación MSI, llámanos al 55 5543 0000 o toca aquí para agendar tu cita directamente en nuestra página web.