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Hace unos días, los compañeros de BuzzFeed se pusieron a recolectar las dudas e inquietudes sobre el feminismo entre jóvenes mexicanas de entre 13 y 20 años. Aquí las preguntas y respuestas.
En Fundación MSI Marie Stopes te invitamos a participar en el movimiento feminista desde tu trinchera, como te sientas cómoda, siendo tú y haciendo lo que te gusta.
Si quieres la igualdad entre los hombres y las mujeres, la buena noticia es que ya eres feminista (puedes checar este post sobre cosas que sí son feministas). Si tienes curiosidad por saber un poco más, podrías empezar con videos de o que te aclaren algunas cosas básicas.
Hay muchísimos, y seguramente cada feminista te va a contestar con los que a ella le parezcan más importantes. Los hombres me explican cosas de Rebecca Solnit o de Chimamanda Ngoze, son buenísimos para empezar, porque te explican punto por punto y de manera muy sencilla qué plantea el feminismo, cuáles son los problemas importantes y cómo saber si algo es feminista.
Lo chido de ser feminista es que hay muchas formas en las que puedes serlo y muchas corrientes del feminismo que puedes seguir. Algunas feministas creen que lo mejor es ser activista, otras, prefieren actuar desde espacios más pequeños, o haciendo trabajo intelectual. Tú haz lo que te nazca.
Sí, muchísimos. Hay feministas liberales, anarquistas, transfeministas, ecofeministas… ¡para todos los gustos y preocupaciones! Se suelen diferenciar por qué tipo de cosas les parecen más importantes en la lucha por la igualdad, o qué cosas si les parecen feministas y cuáles no.
Hay muchísima gente que se molesta con el feminismo. El feminismo puede ser incómodo porque te obliga a cuestionarte cosas de nuestra cultura que pasan por ser “normales”. A algunos les parece exagerado, a otros les parece una ridiculez… pero si nos ponemos a revisar qué piensan de las feministas todos los demás, no tendríamos chance de luchar por lo que creemos y realmente es importante.
A veces puede haber diferencias porque, como hay muchas formas de ser feminista, hay también distintas formas de abordar los problemas. Los feminismos son críticos, y eso es lo padre, nunca va a haber una postura o forma de ser feminista correcta o única.
El “feminismo burgés” es una forma de feminismo que no tiene interés por luchar por las mujeres más vulnerables (mujeres pobres, indígenas, trans, sexo servidoras) y prefiere la lucha por la igualdad para las mujeres con privilegios.
Porque el género que ha tenido menos oportunidades sigue siendo el femenino, al llamarlo feminismo dejamos claro que las que estamos luchando por un mundo más justo, somos las que históricamente nos quedamos atrás.
Cada quién es libre de decidir cómo y con cuántas personas quiere compartir su cuerpo. No se trata de que te pelees, ni de que vayas por la vida diciéndole a los demás qué pueden decir y qué no. Si está dentro de tu alcance y es una amiga tuya, lo mejor es que lo platiques tranquilamente.
El feminismo apoya a las mujeres a tomar sus propias decisiones y las respalda para que hagan lo que quieran con quien quieran.
Por supuesto, esto es una cuestión de gustos. Lo no feminista sería pensar que quien te invitó a salir tiene la obligación de pagarte, o pensar que porque te pagó la cuenta, ahora tú le debes algo. Mientras no te sientas presionada ni obligada, todo bien.
Lo mismo que con el pago de la cuenta: es una cuestión de gustos. La caballerosidad históricamente sí nació como algo machista, pero ahora es una práctica cultural. Hay feministas a las que sí les gusta, hay otras a las que no, pero lo importante es que te sientas cómoda ante esos gestos caballerosos.
De alguna manera casi todos venimos de una familia machista, como el machismo es un asunto cultural es mucho más común que te lo encuentres en tu casa. Lo ideal sería que tientes el terreno, tú sabrás si lo mejor es dialogar con ellos o de plano, dejarlos ser. El feminismo no es una obligación. Ten en cuenta que no te toca educar a tus papás.
Es un escenario distinto del de los papás. El problema con un maestro machista es que dentro del salón de clases, todos y todas deberían recibir el mismo trato. Platica con los directivos de tu escuela para que puedan echarte una mano (si sientes que hay una diferencia entre cómo trata a hombres y mujeres).
Puedes exponerle en dónde está su machismo con argumentos y datos duros, pero siempre habrá machistas (hombres y mujeres) con los que te vas a encontrar. A veces ganarás discusiones y podrás hacer que reflexionen sobre algún tema y en otras no. No dejes que eso te desgaste.
Este es un fenómeno que sucede por una cuestión de gustos o de intereses personales. El feminismo no incita a la violencia entre mujeres, de hecho, promueve que entre todas se ayuden y hasta tiene un concepto para eso: la sororidad. Por otro lado, eso no significa que las mujeres no seamos críticas entre nosotras, en ningún lado del feminismo dice que, por ser mujeres, siempre estaremos en lo correcto.
Cada quién puede ser un medidor de acuerdo con su criterio (o el feminismo que prefiera), así sabrás si estás siendo exagerada. Puedes revisar tus motivos o argumentos para decir algo, y de acuerdo a qué tan bien fundamentados están, sabrás si hay un trasfondo para tus acciones o te estás pasando.
Puedes serlo sin ningún problema. La palabra clave es que tú quieras serlo, no que pienses en eso como una obligación o una condena sólo por ser mujer. Y, de hecho, las mamás feministas nos hacen mucha falta en el mundo.
Esta es una decisión de pareja y es muy personal. Lo ideal es que cada pareja defina cuáles son los roles que van a escoger, quién trabaja en casa con los hijos y quién trabaja fuera.
Porque las feministas siempre han hablado y defendido el derecho de hacer con tu cuerpo lo que se te dé la gana. El feminismo defiende la libertad de hacer con tu cuerpo lo que quieras, eso implica posar con poca ropa o con mucha o con nada. Para que las mujeres dejaran de usar corsé y faldas amplísimas o pudieran ir por la vida sin brassiere, una feminista tuvo que pelear por ese derecho.
Puedes contestarlas desde el feminismo .
Obviamente no quieres que te contraten por ser mujer, sino por lo que sabes.
El feminismo lucha porque todos tengamos las mismas oportunidades, y entonces a ti te contraten en algún futuro por lo que sabes, no por tu género.
Con información de BuzzFeed